irrupción obscena y prepotente del capital financiero en su afán de lucro desmedido.

Una de las características de la destrucción de los sistemas solidarios, construidos al amparo del Estado de Justicia Social, ha sido la irrupción obscena y prepotente del capital financiero en su afán de lucro desmedido.


Una de las características de la destrucción de los sistemas solidarios, construidos al amparo del Estado de Justicia Social, diferenciado éste del estado de bienestar europeo de la pos-guerra, ha sido la irrupción obscena y prepotente del capital financiero en su afán de lucro desmedido propio del capitalismo salvaje bajo la forma camuflada de servicio social.
Así como en educación de la mano del Banco Mundial edificaron la teoría y práctica de las escuelas Express, en salud irrumpieron con las prepagas, en su concepción de seguro de salud, conceptualmente ajeno a lo sanitario y propio del financiamiento, para finalmente después del decreto 446/00 de desregulación, avanzar como inundación sigilosa y nocturna. Como la mancha voraz, en el sistema social solidario de salud de las obras sociales, produciendo un efecto desbastador de implosión, que pasaré a explicitar.
