“Sin clientes no hay trata” es una de las principales ideas que promueven aquellos que combaten este delito, que consiste en la captación, el traslado y la recepción de personas, con fines de explotación laboral o sexual.
“La prostitución no es un trabajo, sino una explotación”. Con esta frase, Paula Heredia y Silvina Sierra -de la ONG Las Diversas- quieren llamar la atención sobre la naturalización y la aceptación social de la prostitución, a 96 años de la ley 9.143 que penaliza la explotación sexual.
A pesar de que el 23 de septiembre de 1913 se sancionó esta normativa -conocida como la ley Palacios-, la prostitución todavía sigue existiendo y se ha convertido -en muchos casos asociada a la trata de personas- en un gran negocio.
