LA BATALLA POR HONDURAS
El presidente de facto de Honduras, Roberto Micheletti, pedirá al Gobierno de Brasil que brinde asilo político o entregue a las autoridades hondureñas al derrocado gobernante Manuel Zelaya, que se encuentra en la embajada brasileña.
El anuncio lo hizo anoche Micheletti durante una entrevista con el Canal 5 de esta ciudad, durante la que dijo que su Gobierno no quiere que haya un derramamiento de sangre por la presencia de Zelaya en Tegucigalpa y que por eso hoy le enviará una nota oficial al Gobierno de Brasil.
Micheletti -quien no ha conseguido que ningún país reconozca su gobierno ni el proceso electoral que inició- necesita que Zelaya se marche de Honduras, y es lo que precisamente no se encuentra dispuesto a hacer el Presidente constitucional.

Amanecer en Tegucigalpa con gases lacrimógenos.
Zelaya apareció ayer lunes 21/09 en la embajada de Brasil en Tegucigalpa, donde le acompañan su esposa, Xiomara Castro, y otros familiares, lo mismo que seguidores suyos que lideran el movimiento de resistencia popular que exige en las calles su regreso al poder, así como periodistas de medios afines al Presidente depuesto.
Micheletti se empeña en desconocer el apoyo que Zelaya tiene de parte de Brasil, España, USA y otros países, y concentra todo en la verborragia de Hugo Chávez Frías.
“Desháganse de ese dictador políticamente, desháganse de él porque les está causando más daño a la economía de ustedes regalando el petróleo que no es de él, sino que es de todo el pueblo venezolano”, le pidió Micheletti a los venezolanos.
El toque de queda decretado por Micheletti a partir de las 16:00 hora local del lunes 21/09 no fue acatado por los seguidores de Zelaya, y esa desautorización explícita al gobierno de facto fue lo que provocó la represión de la madrugada.
A partir de las 5:00, la Policía y el Ejército desalojaron con gases lacrimógenos, balas de goma y chorros de agua a los zelayistas, según informó el portavoz policial, Orlin Cerrato.
Él aclaró que los cuerpos de seguridad, de acuerdo con otra fuente oficial, “no ingresarán” a la embajada brasileña, porque el Gobierno “está buscando los mecanismos correspondientes” para que el conflicto se resuelva pacíficamente.
Resulta inadmisible la mera posibilidad de que Honduras comenzó a evaluar la violación de la inmunidad diplomática de la sede diplomática brasileña, y eso solamente corrobora la desesperación de Micheletti.

Desde una ventana de la embajada de Brasil en Tegucigalpa pueden verse los militares apostados alrededor de la sede.
Zelaya fue depuesto por los militares el 28 de junio pasado y sustituido ese mismo día por el Parlamento, que designó como su sucesor a Micheletti, quien hasta entonces presidía ese poder del Estado.
En un contacto telefónico a la cadena de televisión colombiana RCN, Manuel Zelaya respondió sobre la petición de Micheletti al gobierno de Brasil de asilarlo o entregarlo: “Éste gobierno de facto, no es reconocido por nadie entonces nadie atiende sus peticiones“, aseguró.
Es correcta la observación de Zelaya: Micheletti no puede negociar con Brasil porque Brasil no reconoce al gobierno de facto.
“Mi presencia aquí es una solución, es una opción de diálogo, y la van a tomar en el momento que lo consideren conveniente”, señaló Zelaya.
Durante la madrugada, una radioemisora que simpatiza con Manuel Zelaya reportó incidentes en las afueras de la embajada de Brasil, donde permanece refugiado el Presidente destituido.
Los militares llegaron a las 4:00 y 1 hora después iniciaron sus tareas para desalojar a los zelayistas que se mantenían apostados en las afueras de la sede diplomática, desafiando el toque de queda ordenado por el presidente de facto Roberto Micheletti.
Los seguidores de Zelaya se enfrentaron a las autoridades, que utilizaron gases lacrimógenos para repeler a la violenta resistencia.
Horas después del enfrentamiento, varios vehículos con los vidrios rotos, una patrulla volcada hacia arriba y motocicletas tiradas en medio de la calle eran el escenario de una zona de guerra en la otrora pacífica colonia Palmira de Tegucigalpa.

Imagen de las inmediaciones de la embajada brasileña en Tegucigalpa, luego de los enfrentamientos matinales.
Las autoridades mantenían un cerco policial en el bulevar Los Próceres, a la altura del supermercado Más por menos, cuyo estacionamiento ha sido convertido momentáneamente en punto de reunión militar.
Mientras tanto, en las afueras de la embajada brasileña, un vehículo con un potente altoparlante permanece estacionario y transmitiendo ininterrumpidamente las notas del Himno Nacional: Una estrategia de los militares para desalojar a manifestantes fue la colocación de parlantes que emiten a un nivel de sonido muy elevado.
Y en la terraza del edificio de la embajada, como último cerco de seguridad, más de treinta hombres custodian al ex presidente, quien sigue fiel a su consigna de "Patria, muerte o restitución".
Hubo enfrentamientos entre zelayistas y fuerzas militares, y varias personas heridas fueron hospitalizadas en el hospital Escuela.
Personas que apoyan al presidente Zelaya, se desplazan desde el interior del país hacia la capital hondureña.
Las autoridades reportaron saqueos y daños a los negocios y bienes que se encuentran a inmediaciones de la Embajada de Brasil en Tegucigalpa.
"Honduras en esto está solo, no tiene realmente una voz que la pueda defender, todos conspiran contra Honduras", dijo el presidenciable Felícito Avila.
Varios sectores de la capital permanecen sin fluido eléctrico. Entre ellos, según una emisora, el que corresponde a la embajada de Brasil en Tegucigalpa.
La esposa de Zelaya, Xiomara Castro, quien también se encuentra en la sede diplomática brasileña, dijo anoche a periodistas que los servicios de agua y electricidad habían sido interrumpidos en la embajada.
Pese al toque de queda, emisoras reportaron el tránsito de varios vehículos, supuestamente con zelayistas a bordo.
“No caben muchas alternativas sino que entrar en una negociación”, dijo el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, en una entrevista desde Washington DC con la radio Cooperativa de Santiago de Chile.
“Para evitar que la tensión cunda, se pueda conversar más claramente sobre la aprobación del acuerdo de San José, la propuesta del presidente (de Costa Rica Oscar) Arias”, señaló Insulza, que pidió además a Roberto Micheletti “recapacitar” sobre su decisión de negarse al diálogo.
Insulza explicó que no pudo viajar a Tegucigalpa por el cierre de aeropuertos decretado por el gobierno de facto hondureño.

Más desplazamientos de militares ante la sede diplomática brasileña.
Frente a ese escenario -agregó- viajará cuando estén dadas las condiciones para el diálogo. “Quiero ir cuando tenga una cierta visión de que voy a ayudar al diálogo. No tengo ningún interés de participar en un conflicto”, señaló.
Pero no es el diálogo la opción de Micheletti.
"Si (Zelaya) viene y se presenta, comparecemos ante los órganos judiciales y punto", manifestó el fiscal especial contra la Corrupción, Henry Salgado. A esta Fiscalía le corresponderá comparecer ante los tribunales en el proceso penal contra Zelaya. Se prevé que el ex mandatario se someta voluntariamente a la justicia, aunque existe una orden de captura librada en su contra, emitida por juez competente. "Hay una orden judicial donde nosotros creemos que tendría que ser ejecutada, nada más", manifestó. En ese sentido, Salgado espera que los agentes del Estado ejecuten la orden de captura contra Zelaya, cuando este salga de la embajada de Brasil, donde se encuentra refugiado.
"Nosotros solo esperamos la actividad policial en relación a una orden judicial, normalmente como cualquier persona, al igual como cualquier hondureño que esté llamado a juicio", recalcó el fiscal. "Técnicamente eso debe ocurrir (la captura), es algo normal, nada del otro mundo, es una persona sometida a un proceso (judicial) al cual tiene que responder", reiteró.
El portavoz de la Policía, Orlin Cerrato, informó a los periodistas que se ha tenido que ejercer “los niveles de fuerza adecuados” para desalojar a los manifestantes, que “continúan en los alrededores de la embajada de Brasil”.
En un extremo cercano a la embajada de USA, que se encuentra en el mismo sector de la embajada brasileña, una patrulla de la Policía fue quemada, mientras que al menos otros 5 vehículos particulares sufrieron daños en sus cristales y neumáticos.
También ha habido daños menores en edificios cercanos, según pudo constatar Efe.
Cerrato indicó que la operación conjunta con el Ejército continúa y que hasta ahora no hay personas detenidas.
Hugo Chávez advirtió a Micheletti: "Esperamos que los golpistas entreguen el poder y no vayan a masacrar a ese pueblo o a intentar una locura. El mundo está a la expectativa”.
El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, dijo estar preocupado por la situación política hondureña y solicitó al gobierno de Micheletti proteger la vida de Manuel Zelaya.
El ministro de Asuntos Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, abogó en Nueva York por el diálogo y evitar los enfrentamientos.
