LA SOSPECHOSA POPULARIDAD DE ALVARO URIBE, LA INDUSTRIA DE LA FORMACION DE LA OPINION PUBLICA...
La percepción de esa popularidad es políticamente útil. señala que el “apoyo abrumador” a Uribe ayudó a convencer al Congreso y los tribunales de Colombia que la Constitución debía modificarse para permitir su primera reelección en 2006, y cuenta con ello para impulsar una nueva enmienda que le permitiría candidatizarse una vez más para 2010. Los colombianos, al parecer, no les importan los escándalos de su líder. Ni siquiera delitos tan atroces como los con docenas de sus aliados parlamentarios (entre ellos su primo), o elde civiles torpemente clasificados como subversivos. Después de todo, como el New York Times, el año pasado, él es “el líder que sacó a Colombia del borde y lo enrutó hacia la paz”.
Pero si nos fijamos en el tipo de encuestas que califican a Uribe tan alto, serias preguntas deben hacerse sobre la fiabilidad de la industria de la opinión pública en Colombia. Para que el resultado de una encuesta sea correcto es necesario que se extraiga una muestra representativa y aleatoria. Sin embargo, Invamer-Gallup, la agencia colombiana líder en sondeos, sólo lleva a cabo entrevistas en las de la nación ! Si bien los ciudadanos de Bogotá, Medellín, Barranquilla y Cali , sin duda, tienen derecho a sus opiniones, e incluso, pueden apoyar firmemente a su presidente, por mucho que se pretenda, las opiniones de las personas que conforman menos de un tercio de la población colombiana no pueden considerarse representativas. Aún peor, las opiniones de los más de diez millones de colombianos que viven en zonas rurales son totalmente ignoradas. Imagínense si un encuestador informara que el Presidente Obama tiene un 80% de aprobación, basando sus resultados en una encuesta en Nueva York, Los Ángeles, Chicago y Houston. ¿Quién podría tomarlo en serio?
La larga historia de asesinatos políticos en Colombia ha creado un entorno en el que las voces disidentes son reacias a candidatizarse a la presidencia. Esta es una de las razones por las que para la reelección de Uribe en 2006, sólo el 45% de la población se tomó la molestia de votar, comparado con el 63% y 74% en las elecciones en los vecinos Ecuador y Venezuela, celebradas el mismo año. En las urnas, Uribe nunca ha alcanzado el nivel de apoyo que los encuestadores dicen que tiene. Colombia es el mayor receptor de ayuda militar de EE.UU. en América Latina, y los EE.UU. tienen previsto ampliar su presencia militar en siete nuevas bases allí. Si el presidente Obama está siendo indulgente con Uribe debido a su “inmensa popularidad,” tal vez debería pensarlo de nuevo.
